top of page

¿Qué es un ataque de pánico? Señales para identificarlo a tiempo

  • Foto del escritor: Red de Salud Mental Argentina
    Red de Salud Mental Argentina
  • 11 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 16 dic 2025

Comienza de la nada. Estás en el supermercado, manejando o incluso durmiendo. De repente, una ola de terror te golpea. El corazón late tan fuerte que duele, te falta el aire, las manos te sudan y un pensamiento aterrador se instala en tu mente: "Me estoy muriendo" o "Me estoy volviendo loco".


Vas a urgencias, te hacen un electrocardiograma y el médico te dice la frase más frustrante del mundo: "No tienes nada, es solo ansiedad". Te sientes incomprendido, pero la realidad es que biológicamente ha ocurrido una tormenta perfecta. En este artículo explicamos qué es un Ataque de Pánico, por qué tu cerebro dispara una falsa alarma y cómo evitar caer en la trampa del "miedo al miedo".



La Neurociencia de la "Falsa Alarma"

Un ataque de pánico es un fallo en el sistema de supervivencia. Tu amígdala (el centro de detección de amenazas) interpreta erróneamente una señal corporal inofensiva (un latido rápido, un mareo) como un peligro mortal inminente. Al activarse, inunda tu cuerpo de adrenalina y cortisol para prepararte para la Lucha o Huida.


  • Taquicardia: Para bombear sangre a los músculos (para correr).

  • Hiperventilación: Para oxigenar el cuerpo (para luchar).

  • Visión de túnel: Para enfocarte en la amenaza. El problema es que no hay león. Estás en el sofá. Tienes toda la energía para luchar contra una bestia, pero como no hay bestia, esa energía implosiona en forma de terror puro.



Pánico vs. Crisis de Ansiedad: No son lo mismo

Es crucial diferenciarlos para tratarlos:

  • Crisis de Ansiedad: Es gradual. Se construye sobre una preocupación ("reacción"). Sabes por qué estás mal (trabajo, estrés). Los síntomas son molestos pero tolerables.

  • Ataque de Pánico: Es abrupto y explosivo ("no provocado"). Alcanza su pico en 10 minutos. A menudo ocurre sin detonante aparente ("Out of the blue"). La sensación principal es de muerte inminente o pérdida de control total.



La Trampa: El Trastorno de Pánico (Miedo al Miedo)

Tener un ataque de pánico es horrible, pero tener un Trastorno de Pánico es vivir en una cárcel. Después del primer ataque, la persona queda tan traumatizada que empieza a desarrollar ansiedad anticipatoria"¿Y si me pasa otra vez?". Esto lleva a conductas de evitación (Agorafobia): "No voy al cine por si me da un ataque", "No manejo por si me da un ataque". Irónicamente, este miedo a las sensaciones corporales es lo que mantiene la amígdala hiperactiva y provoca más ataques.



Qué hacer (y qué no hacer) durante una crisis

  • NO luches: Intentar "calmarte" a la fuerza o luchar contra la taquicardia le confirma a tu cerebro que "hay un peligro", liberando más adrenalina.

  • SÍ flota: La técnica paradójica. Permite que la sensación esté ahí. Repite: "Es solo adrenalina, es incómodo pero no es peligroso. Pasará en unos minutos".

  • Respiración Fisiológica: Dos inhalaciones cortas por la nariz y una exhalación larga por la boca. Esto activa el nervio vago y frena la taquicardia mecánicamente.


Es incómodo, pero no peligroso 

Nadie se ha muerto de un ataque de pánico. Tu cuerpo está diseñado para soportar esa carga de adrenalina. El tratamiento (TCC) es altamente efectivo para recalibrar tu sistema de alarma y devolverte tu libertad.

Comentarios


bottom of page